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Esta
introducción a las bases de datos no
es
para informáticos. Me explico: voy a profundizar mucho menos
de
lo
que se podría exigir a un informático
“de
carrera”, incluso
cuando apenas acaba de comenzar sus estudios.
Si a
algún estudiante de informática
le
resulta de utilidad, me sentiré muy halagado, pero que nadie
espere
aprobar asignaturas de universidad sólo con este texto. No
trataré
apenas conceptos básicos, ni los requisitos que debe cumplir
un
SGBD
(sistema de gestión de bases de datos) real
mínimamente
grande,
ni la normalización, ni otros modelos distintos del
Entidad-Relación, ni siquiera veremos buena parte de las
posibilidades de este modelo.
Este es un texto
para aficionados que quieran
hacer
sus pequeños proyectos. Pero insisto en lo de
“pequeños proyectos”:
un proyecto de una cierta envergadura debería dejarse en
manos
de
un informático “de carrera”, porque un
simple error
de diseño
nos puede hacer perder mucho tiempo, y si la base de datos la hemos
creado
para una empresa (por pequeña que sea), ese tiempo perdido
es
dinero
perdido.
Pero es que,
más de una vez, he tenido yo
mismo
que parchear bases de datos creadas por aficionados (y lo de
“aficionados”
no lo digo en tono despreciativo sino con respeto y
admiración),
y he
perdido mucho tiempo en intentar aprovechar los datos existentes y
adaptarlos
para que fueran eficientes. Si se hubieran diseñado apenas
UN
POCO
mejor, habrían sido MUCHO más
versátiles,
más
fáciles de corregir y ampliar, ocupado menos espacio, etc.
Por eso, comentaré alguno de los errores más
habituales,
de
modo que quien cree sus bases de datos, aunque sea como hobby, cree
algo
que realmente resulte útil y manejable. |